Tres poemas del poemario De la luz y el tiempo. Inédito.
Y CÓMO DECIR...
Y cómo decir
de la luz y el tiempo
cómo desdoblarse hasta al menos, y valga,
inferir
qué de aquella sucesión de principios entonces?
una estela que aún se dibujara
en el correr de las aguas del río?
en el impulso de las olas del mar?
poeta, qué rasgo de la ausencia dirías
o si fuera más, llevarías
en las auroras que pueblan tu canto?
toda aquella virtud ofrecida, sí,
de la luz y el tiempo.
HAZ QUE TU CANTO SEA...
Haz que tu canto sea
como el vuelo del ave
como la inclinación de esta yerba
cuando entonces la brisa
la mañana en el bosque
en la hora del rocío
si acaso una melodía fuera
arrojada al silencio.
Y ERAN LOS NUEVOS RÍOS QUE NACÍAN...
Y eran los nuevos ríos que nacían
de aquel antiguo sueño de las nubes
y fue así que se tendió
sobre los rincones del mundo
una música en el silencio
(al hombre
un ángel señaló
el camino dispuesto)
y creció desde el mar
la vida,
la vida crece desde el mar
y nada se sabía aún
del hierro y el cobre
de la madera y el fuego
nada se sabía aún...
el ser era una neblina
pegada de cariño a la luz de la mañana
y el amor era entonces
el don ofrecido
y la muerte no había hincado su advocación
en un silencio
en un hondo silencio
la palabra brillaba de espera
a la espera...
a la espera sin fin...
de la luz y el tiempo.
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